29 marzo, 2025

Expertos analizan si acuerdo con FMI por $s20.000 millones garantizaría paz cambiaria hasta elecciones

El dólar blue abrió la semana con una suba de $15 al cerrar en $1.295, mientras que el Contado con Liquidación y el dólar MEP se mantuvieron firmes y cercanos a los $1.300 en una jornada en la cual el mercado estuvo expectante sobre la reunión informal que mantuvo el directorio del FMI con el staff técnico que negocia un nuevo acuerdo con el Gobierno argentino. Los analistas auguran que la volatilidad de los dólares paralelos seguirá hasta que no se defina el monto del programa con el Fondo y el régimen cambiario.

Tras el encuentro informal del FMI, fuentes del organismo comentaron: “el equipo técnico del Fondo está manteniendo consultas con el Directorio Ejecutivo. Las conversaciones sobre un nuevo programa respaldado por el Fondo se encuentran avanzadas y en el marco de nuestros procesos internos habituales”, sin mayores detalles.

Mientras tanto crecen las versiones sobre el posible monto que contemplaría el acuerdo y las especulaciones sobre el futuro del régimen cambiario.

El acuerdo de Facilidades Extendidas contemplaría un monto estimado en unos 15.000 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a unos u$s20.000 millones, de los cuales u$s12.000 millones se usarían para refinanciar vencimientos con el FMI hasta el 2029. Según los cálculos de los analistas, eso implicaría recursos adicionales entre u$s5.500 millones y u$s8.000 millones.

La mayoría de los analistas considera que ese monto de fondos frescos permitiría garantizar la calma de los dólares paralelos hasta las elecciones si se mantiene el crawling al 1%, ya que consideran no sería suficiente para hacia un régimen de bandas antes de los comicios sin riesgos de tensiones, ni para levantar totalmente el cepo.

¿El monto alcanza para garantizar calma cambiaria hasta las elecciones?

La economista Natalia Motyl planteó a iProfesional que una eventual entrada de fondos frescos por un monto estimado de u$s6.000 millones “permite prever cierta estabilidad en el mercado cambiario en el corto plazo, al menos hasta las próximas elecciones”.

“Sin embargo, esta estabilidad dependerá de que no se produzcan shocks exógenos relevantes ni episodios de inestabilidad política que deterioren la confianza y, en consecuencia, generen una caída en la demanda de pesos. En caso contrario, cualquier ruido o incertidumbre podría traducirse rápidamente en presiones sobre el tipo de cambio”, advirtió.

En ese marco, Motyl sostuvo que “incluso considerando este ingreso de divisas, el monto resulta insuficiente para revertir el cuadro estructural de fragilidad externa que enfrenta hoy la economía argentina” donde “las reservas Banco Central se encuentran actualmente en terreno negativo”.

“En este contexto, para comenzar a pensar en una salida ordenada del cepo cambiario y una eventual normalización del mercado, se necesitaría un volumen mucho mayor de fondos: se estima que al menos u$s15.000 millones serían necesarios para enfrentar la demanda reprimida de divisas, cubrir pasivos y reforzar la credibilidad del régimen monetario”, estimó

La consultora Eco Go precisó que “tomando en cuenta que los vencimientos (con el FMI) de los próximos cuatro años alcanzan a u$s14.431 millones, el new money (dinero fresco)alcanzaría al menos a u$s5.500 millones aproximadamente, y podrían alcanzar los u$s8.000 millones si el año 2029 se financia en los mercados internacionales.

En ese sentido, el director de Eco Go, Sebastián Menescaldi destacó que “con ese monto se cubre todo lo que vence este año que el Gobierno tenía que comprar, con lo cual (los dólares) deberían estar tranquilos”. Pero acotó que “más allá de este monto, hay que ver qué esquema cambiario implica” el acuerdo para saber si alcanza para que haya paz cambiaria hasta las elecciones.

“Si seguís con el esquema actual del crawling del 1%, capaz ocho meses tira hasta las elecciones. Pero creo que si el FMI adelanta esa plata va a pedir que el crawling lo cambien por otro esquema”, esgrimió. Según su visión, podría ser un esquema de bandas angosta, con ese 1% incorporado adentro.

“Quizás el FMI acepte de acá a las elecciones un esquema algo así, en el medio establecer una meta de reservas, y que después exija hacer otra cosa”, especuló. 

En cuanto a si alcanza para levantar el cepo durante este año, como prometió Milei, el economista alegó que “va a depender del resultado de las elecciones, y si logran generar un cambio en el esquema cambiario que acumule reservas, además de estos u$s8.000 millones”.

“Si juntas u$s12.000 millones en el año y volvés al mercado, porque bajas el riego país, el cepo lo podés liberar. Pero si no logras bajar el riesgo país, y acumular más reservas lo veo complicado”, opinó.

Maximiliano Ramírez, socio de Lambda, recalcó que ese monto “puede generar paz cambiaria hasta las elecciones, pero manteniendo el mismo esquema cambiario, es decir , seguir con el dólar blend, y con un ritmo de crawl de 1%”.

El economista Federico Glustein consideró que “un acuerdo que implique fondos frescos de entre u$s6.000 y u$s 8.000 millones  es una noticia para el mercado que podría traer calma a los dólares financieros y garantizar esa paz necesaria hasta las elecciones o al menos, que permita contener esta inercia de estos días”. “Sumado eso, es probable que se pueda avanzar con el levantamiento del cepo en consecuencia y ya se comience a perfilar el cambio de esquema cambiario de crawling peg a una flotación administrada, aunque creo que por cuestiones políticas eso se daría recién para post elecciones, para evitar fuertes reacciones iniciales que quiten la calma que podría generar el ingreso de divisas”, añadió.

Para Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, “estos nuevos fondos frescos fortalecerán las reservas del BCRA y traerán calma en los dólares financieros, ya que es algo que el mercado aguarda desde inicios del gobierno de Milei”.

“Para tomar dimensión de este nuevo monto, el blanqueo de capitales del último año recaudó (del efectivo blanqueado) u$s20.000 millones y fue un éxito. La única salvedad es que esos 20.000 millones no podían ser usados por el Gobierno para su estrategia de política monetaria. El nuevo préstamo del FMI traería un monto similar, pero con distinto fin, para seguir equilibrando la macro”, remarcó.

En cuanto a la posibilidad de levantar el cepo,el experto dijo que “Desde Insider sostenemos que el cepo tiene fecha de vencimiento para este 2025, pero recién se anunciará después de las elecciones, ya que todavía faltan dólares para las importaciones y dólares entre (u$s6.000 y u$s7.000 millones) para el pago de dividendos. Falta cada vez menos, pero todavía hay que esperar“.

A su vez, Isaías Marini, analista de ONE618 afirmó que “el monto en sí no es condición suficiente, pero el nuevo programa podría ayudar a comprimir rendimientos si la política cambiaria luce creíble, acumular reservas y eventualmente regresar a los mercados de deuda, facilitando la salida del cepo”.

Asimismo, el economista Amilcar Collante aseveró que “para ensayar un levantamiento parcial del cepo sería necesario una mayor liquidez de dólares si no el tipo de cambio debería ser mayor. Y subrayó: “Si van por salida del cepo, hay que armar la vaquita fuerte FMI +organismo Internacionales + Repo con bancos + adelanto CIARA + Bopreales para salida de dividendos Si es solo el aporte de FMI va a ser un crédito electoral”.

¿Seguirá el crawling peg del 1% hasta las elecciones o se abandonará?

Marini evaluó que “de confirmarse ese número de fondos frescos, las reservas netas apenas pasarían a ser positivas” pero “independientemente de ello, lo que importa es la definición del régimen cambiario al que vamos”.

“En ese sentido, la clave es que un potencial régimen no implique un cambio radical que pueda conllevar una devaluación, en especial hasta las elecciones. La oferta de instrumentos dólar link cortos en la licitación de deuda del Tesoro este jueves parece señalar justamente que no habrá un salto de corto plazo. En mi visión, veo pocas chances de un esquema de bandas antes de las elecciones”, fundamentó.

En sintonía, Motyl, esgrimió que “no considero conveniente que el Gobierno abandone el actual ritmo de devaluación controlada del 1% mensual para pasar a un régimen de flotación cambiaria libre, porque no están dadas las condiciones para establecer bandas cambiarias creíbles”.

“Determinar un piso y un techo para el tipo de cambio resulta extremadamente difícil en un contexto en el que el mercado es quien impone el valor de referencia. En la práctica, lo único que generaría ese esquema hoy sería una aceleración en la depreciación del peso, con su correlato en términos de aumento de las expectativas inflacionarias”, advirtió.

A su criterio, “la falta de credibilidad y de reservas, sumado a la alta dolarización de carteras, hacen que cualquier intento por establecer techos cambiarios administrados termine siendo rápidamente desbordado por las expectativas del mercado, y dudo que el Gobierno actual esté dispuesto a asumir ese riesgo en un año electoral”.

“Una devaluación abrupta en este escenario, sin una política de estabilización de respaldo, se traduciría en una nueva aceleración inflacionaria que el Gobierno, claramente, desea evitar. Desde mi perspectiva, lo más sensato sería mantener el actual esquema de control y postergar cualquier reforma estructural del régimen cambiario para después de las elecciones, cuando el panorama político se haya aclarado, los mercados se encuentren menos sensibles, y quizás incluso el contexto internacional sea más favorable para la Argentina. Solo entonces se podría evaluar una transición, probablemente hacia un régimen de flotación limpia, aunque con intervenciones puntuales del BCRA para evitar episodios de overshooting”, aseguró.

De igual diagnóstico, el analista financiero Gustavo Ber cree que de confirmarse el monto de u$s20.000 millones “la respuesta de los dólares financieros y libre sería de un clima de calma cambiaria, especialmente en la medida que el nuevo esquema cambiario incluya la eliminación del dólar blend a fin de poder acumular reservas”.

En cambio, enfatizó que “no estimo que se abandone inicialmente el crawling-peg del 1% ni se arranque con una flotación con bandas, sino que se trabajaría sobre las expectativas para que sigan normalizándose los futuros de la mano del proceso de desinflación, y en tal caso de ser necesario aumentando transitoriamente la tasa en pesos para potenciar la demanda por colocaciones en pesos y la liquidación de los exportadores en etapa de cosecha gruesa”.

Lazzati coincide que “más allá de los rumores sobre el probable abandono del crawling peg, nosotros no vemos que eso vaya a suceder, entendemos que Caputo buscará mantener estos rangos de devaluación, entre el 1% y 2% mensual”. Y acotó: “Si eso lo llevamos a valores absolutos, sería entre el valor del dólar oficial hoy y un techo de $1.300 que el gobierno no quiso superar la semana pasada”.

Los analistas de Facimex Valores juzgaron que “en el frente cambiario, podría haber modificaciones en la intervención sobre los dólares financieros, el dólar blend y/o la flexibilización de algunas restricciones puntuales, pero no esperamos un cambio importante en el sendero de devaluación”.

Nuestro escenario base sigue contemplando un crawling-peg al 1% hasta las elecciones. No vemos que el Gobierno tenga incentivos a tomar grandes riesgos a pocos meses de la elección, con el programa dando resultados”, argumentaron.

Ramírez consideró que fondos frescos por unos u$s5.500 millones que contemplaría eventualmente el acuerdo con el FMI “no es suficiente para sacar el crawling y pasar a un esquema de bandas, para eso se necesitaría una cifra superior, unos u$s15.000 millones”.

Por su parte, Pilar Tavella, directora de Research Macro & Estrategia en Balanz dijo que “esperamos que el Gobierno avance con un levantamiento gradual de los controles cambiarios en el marco de un programa del FMI con financiamiento neto”.

“El esquema cambiario posiblemente se flexibilice, pero no completamente. Una banda cambiaria que se ubique entre el nivel del crawl y los dólares financieros podría ser una opción”, especuló.

A su vez, Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE manifestó que “Caputo ya adelantó que podría haber un cambio en el régimen cambiario, esto por definición es un cambio respecto al 1% mensual que tenemos ahora”. De todos modos, el experto dijo que “no queremos especular respecto al nuevo régimen, pero descartamos que implique un cambio abrupto respecto a lo actual, y en caso de haber flotación no esperamos que sea libre sino más bien muy acotada”

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